
Miguel Payà
Oscillants
Oscillants parte de una intuición: hay formas que no existen, pero que parecen naturales cuando aparecen. El proyecto construye un ecosistema de criaturas híbridas que combinan anatomía de insecto con componentes de sintetizadores. Una taxonomía híbrida donde insecto y máquina se funden en un mismo organismo. Emergen entre la biología y la máquina. Criaturas que vibran con ritmo eléctrico y memoria orgánica. No están completamente vivas ni son totalmente sintéticas. Oscilan entre el código y el instinto, emitiendo frecuencias silenciosas que solo las máquinas pueden oír. La estética remite a un cruce improbable entre laboratorio, gabinete de curiosidades e instrumento musical. Cada pieza es el resultado de un proceso iterativo donde lo biológico y lo electrónico encuentran un punto común. No hay narrativa en el sentido clásico. Hay exploración. Variación. Descubrimiento.
¿Cómo se usó la IA?
El proceso comenzó con el entrenamiento de modelos personalizados en Krea. Se crearon dos modelos LoRA independientes: uno a partir de imágenes de insectos reales, otro a partir de sintetizadores, ambos en vista cenital y con alta calidad. Estos modelos se combinaron posteriormente, generando imágenes híbridas a través de prompts que variaron materiales, morfologías y paletas de color. El proceso fue intensivo: cientos de iteraciones, más de mil resultados generados. Cada imagen se seleccionó, ajustó y, en algunos casos, se refinó mediante escalado o animación. ChatGPT se utilizó como apoyo en la escritura de prompts, facilitando la exploración sistemática de variaciones.
Herramientas IA utilizadas
Krea (modelos LoRA con Flux), ChatGPT (prompting), Upscayl (escalado), Kling 1.6 (animación).
¿Por qué habría sido imposible sin la IA?
El proyecto podría haberse abordado desde el 3D tradicional, pero con un coste elevado en tiempo y recursos. Cada criatura implicaría modelado, texturizado y renderizado individual. La IA permitió cambiar la lógica del proceso: en lugar de construir pieza a pieza, se exploró un espacio de posibilidades. La iteración se convirtió en método, y el volumen de resultados en materia prima. Además, la IA introdujo un componente clave: el descubrimiento. Resultados inesperados que abrieron nuevas direcciones y enriquecen el sistema.
Autor
Miguel Payà Sanchis. Diseñador gráfico y director de arte con más de una década de experiencia en branding y comunicación. Su práctica reciente integra inteligencia artificial en distintas fases del proceso creativo, desde la ideación hasta la producción, explorando nuevas formas de lenguaje visual.
Fecha de publicación
Junio de 2025
Por qué está en La Lista IA Hub 2025, según el jurado
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01.
Reimagina la naturaleza en la intersección entre biología y tecnología.
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02.
La IA se usa como herramienta de exploración, no de ejecución.
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03.
Construye un sistema visual coherente a partir de variación constante.
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04.
Dirección de arte precisa: belleza, limpieza y coherencia visual.
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05.
Convierte la iteración y la experimentación en lenguaje propio.




