Terra
Terra
Terra no es un videoclip al uso. Es una pieza íntima atravesada por una urgencia emocional: despedir a alguien. El proyecto parte de la música de Sergi Cox, concebida como parte de un disco póstumo, y se construye como un homenaje personal. La IA no amplifica el espectáculo, sino la memoria. No se utiliza aquí para expandir posibilidades formales, sino para hacer viable algo que, de otro modo, no habría llegado a tiempo. El resultado es una obra contenida, donde cada plano parece sostener una presencia. Más que un ejercicio técnico, es un gesto: reconstruir una presencia a partir de imágenes generadas, manteniendo una continuidad emocional.